¡Feliz Navidad a todos! Sí, ya sé de sobra que es no es diciembre. y mucho menos el 24 o cualquier otra fecha electa para celebrar el supuesto nacimiento de un tío simpático que por supuesto intercederá por nosotros ante su viejo para que nos deje seguir continuando la orgía y bacanal que nos montamos a su completa costa. Sí, señor. Alabado seas. Pero qué mas da eso hoy en día. Y sabéis todos de lo que hablo. Claro que sí. Al fin y al cabo, ¿no os habéis fijado? ¡Ya estamos en campaña! ¡Viva la madre que los parió! Mediados de noviembre y el arsenal de turrones, de juguetes, de aparatos ocio-electrónicos, niñas hinchables para algunos y vibradores electronificados para otras, y un sinfín de babayadas constante y sonante ya están a la venta. Ya están los niños pensando qué cojones pedir de regalico a sus majestades papá, mamá y el señor del banco que pende de un hilo su empleo si no piden un prestamo para pagar las ansias consumistas que al crío le despierta la tuneladora (entrada anterior dedicada) de cráneos, neuronas y cabezas. Hablo por supuesto de ese invento tan fantabuloso que antaño era un tubo de rayos catódicos sin mayor ciencia y ahora tiene el grosor de tu libro de clase y cuelga de techos y paredes, la televisión.Es también el momento propicio para que este cacharro nos bombardee con impactantes imágenes de tías medio desnudas diciendo con voz eroticamente sugerente y sensual la marca de un agua de colonia o perfume que, su frasquito de apenas volumen cuesta tanto como uno de esos reactivos químicos de laboratorio que salen en el Sigma Aldrich y que te espantas sólo de ver su precio. También están los hombres claro que sí. Los coches aparecen incontables veces como si dijeran

"Cómprame ya, hombre. Que aquí en el concesionario voy a terminar mi existencia oxidándome." Y claro, tu vas, y te lo compras. Con dos cojones. Al cero por ciento T.A.E. y con seguro gratuito a todo riesgo durante tres mesicos. Ya te arrepentirás, te lo digo yo. Y es en estos momentos, cuando sales a la calle, y ves los anuncios, y ves la gente con bolsas tan llenas que apenas pueden con ella, y ves como los billetes pasan de una mano a otra en su inevitable ciclo hacia la destrucción y acuñe de otros nuevos cuando te das cuenta del vedadero significado actual de la "Natividad de Nuestro Señor Jesucristo". Consumir. Consumir y quemar billete. ¿No creéis que es hora de madurar un poquito y empezar a celebrar la festividad tal y como era en su pagano origen? Tampoco cuesta nada intentarlo, muchachos... Creo que hasta os sentiríais mejor.
A continuación los enlacicos a los vídeos de Ibrahim Ben Yutuf del dia de hoy:
Verdadera tradición navideña : http://video.google.com/videoplay?docid=-6106699751525260052&hl=es#docid=8883910961351786332
Cancion/nes:
http://www.youtube.com/watch?v=5QcWW6g6yfU
http://www.youtube.com/watch?v=srhTpy8CU38
http://www.youtube.com/watch?v=rDx6KXep-UQ
Os deseo a todos unas Felices Falsedades. El nuevo año ya llegará.
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